ChatGPT se acerca a la publicidad programática con Magnite y PubMatic
Claves del artículo
- OpenAI cerró acuerdos con Magnite y PubMatic para comercializar espacios publicitarios disponibles en ChatGPT, según fuentes consultadas por The Information.
- Un portavoz de OpenAI explicó al medio que los anunciantes pueden gestionar presupuestos, pujas y anuncios con esas herramientas, mientras OpenAI controla la entrega.
- Los acuerdos no se anunciaron públicamente y, según las fuentes, el volumen inicial de anuncios es pequeño.
- Para las marcas, la integración podría facilitar la compra de publicidad conversacional, aunque quedan preguntas sobre acceso, medición y escala.
OpenAI busca incorporar a ChatGPT en las herramientas habituales de compra de medios. Según The Information, la compañía cerró acuerdos con Magnite y PubMatic para vender espacios publicitarios disponibles en el asistente de inteligencia artificial.
Las alianzas, que no se anunciaron públicamente, acercarían ChatGPT al circuito de la publicidad programática, donde la tecnología facilita la compra y venta automatizada de espacios publicitarios. La novedad, recogida también por eMarketer, apunta a reducir la distancia entre un entorno publicitario conversacional y las plataformas que las marcas ya conocen.
Una puerta de entrada para los presupuestos publicitarios
Magnite y PubMatic son plataformas del lado de la oferta, conocidas como SSP por sus siglas en inglés. Su tecnología ayuda a los propietarios de espacios publicitarios a comercializarlos y conectarlos con la demanda de anunciantes.
De acuerdo con The Information, un portavoz de OpenAI explicó que los anunciantes pueden utilizar el software de ambas compañías para establecer presupuestos, presentar pujas y cargar anuncios en ChatGPT. El sistema de OpenAI conserva el control sobre dónde y cómo se entregan esas piezas.
Las alianzas facilitan “la compra y gestión de anuncios de ChatGPT mediante herramientas que los anunciantes ya utilizan”, señaló el portavoz al medio.
El reporte atribuye los acuerdos a tres personas familiarizadas con ellos y precisa que el volumen que llega a través de las dos empresas todavía es pequeño. Las fuentes esperan un crecimiento rápido, pero esa expectativa no equivale a una proyección confirmada ni a una garantía de escala.
La conversación introduce una lógica distinta
Para un anunciante, operar desde herramientas conocidas puede simplificar el trabajo. Sin embargo, la aparición de un anuncio sigue ligada a las reglas de selección de ChatGPT.
En su documentación para anunciantes, OpenAI explica que su sistema considera señales como el contexto de la conversación, el contenido del anuncio y su página de destino. Los anunciantes pueden aportar indicaciones sobre temas o situaciones relevantes para sus productos, pero esas indicaciones no funcionan como palabras clave exactas ni garantizan la aparición en conversaciones específicas.
La compañía también describe una subasta que contempla factores como la relevancia, la puja y la calidad. En una explicación técnica de su infraestructura publicitaria, OpenAI indica que el sistema realiza comprobaciones adicionales para evaluar si el anuncio resulta apropiado en el contexto de la conversación.
Esto cambia la pregunta para las marcas: no alcanza con identificar un término de búsqueda atractivo. También necesitan pensar qué necesidad intenta resolver una persona y si la propuesta comercial aporta algo en ese momento.
Medición y privacidad: las preguntas que siguen abiertas
El acceso mediante Magnite y PubMatic podría facilitar las pruebas, pero el reporte no detalla qué anunciantes, mercados, formatos o modalidades de compra están disponibles a través de cada plataforma. Tampoco especifica tarifas, comisiones ni métricas particulares de estas integraciones.
Antes de asignar presupuesto, conviene consultar a los proveedores:
- Acceso y alcance: qué mercados y cuentas pueden comprar inventario de ChatGPT y cuánto volumen está disponible.
- Costos: qué modalidad de cobro y qué comisiones se aplican en cada recorrido de compra.
- Medición: qué datos permiten comparar impresiones, clics y conversiones con otros canales, y qué herramientas independientes son compatibles.
- Control de marca: qué opciones existen para excluir contextos, revisar creatividades y entender dónde aparecen los anuncios.
OpenAI sostiene que los anuncios están identificados y separados de las respuestas, y que los anunciantes no reciben acceso a las conversaciones privadas. Según su centro de ayuda, reciben información agregada sobre el desempeño, como visualizaciones o clics.
La medición ya era una pieza central de la evolución de ChatGPT Ads, como se analizó en Titular al revisar sus nuevos formatos y herramientas de conversión. Con estas alianzas, la próxima prueba para los anunciantes será determinar si la comodidad de compra se traduce en resultados comparables y suficientes para justificar una inversión sostenida.