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Microsoft Advertising permite fijar límites de marca para los anuncios con IA

Claves del artículo

  • Microsoft Advertising lanzó un piloto abierto de instrucciones para orientar los textos publicitarios generados con inteligencia artificial.
  • Los anunciantes pueden establecer hasta 40 pautas sobre afirmaciones, temas, conceptos, tono o lenguaje.
  • La función está disponible para campañas Performance Max y campañas de búsqueda que tengan AI Max activado.
  • Las instrucciones pueden indicar tanto lo que la marca quiere evitar como las expresiones o el tono que prefiere.
  • Las pautas buscan reducir el riesgo de mensajes inadecuados, pero no sustituyen la revisión de los anuncios.

Microsoft Advertising incorporó una forma de trasladar criterios de marca a la generación automática de anuncios. La plataforma permite proporcionar hasta 40 instrucciones para orientar los textos creados con inteligencia artificial, desde el tono de voz hasta las afirmaciones que una empresa prefiere evitar.

La función, denominada Messaging guidelines, se encuentra en piloto abierto para campañas Performance Max y campañas de búsqueda con AI Max activado. Microsoft la presentó el 28 de octubre como parte de una actualización de sus herramientas publicitarias.

El cambio apunta a un problema concreto de la automatización creativa: un texto puede ser gramaticalmente correcto y estar relacionado con un producto, pero expresar una promesa que la marca no quiere hacer o utilizar un tono ajeno a su posicionamiento.

De las palabras prohibidas a las reglas de comunicación

Las nuevas pautas permiten formular instrucciones generales sobre conceptos, afirmaciones, temas, tono y lenguaje. En lugar de limitarse a bloquear una palabra concreta, el anunciante puede describir una idea que no quiere asociar con su marca.

Microsoft propone el ejemplo de una tienda de alta gama que indique: “Nunca sugieras que los productos son de bajo costo”. La instrucción apunta a una percepción de precio que podría aparecer de distintas maneras, incluso sin utilizar una palabra específica.

También se pueden proporcionar indicaciones positivas, como expresiones preferidas, temas que conviene destacar o características del tono de voz. Una empresa podría pedir, por ejemplo, un lenguaje técnico accesible o una comunicación centrada en la durabilidad de sus productos.

Estos últimos son ejemplos de uso posibles, no instrucciones predeterminadas por Microsoft. Su utilidad dependerá de que representen características reales de la oferta y de que los textos generados respeten esas condiciones.

Según la compañía, definir los límites desde el inicio ayuda a mantener la coherencia de marca y puede reducir el tiempo dedicado a revisar y editar los textos. El anuncio no presenta cifras que permitan medir cuánto tiempo se ahorra ni datos sobre la frecuencia con la que el sistema cumple las instrucciones.

En qué campañas funciona

El piloto alcanza dos entornos publicitarios de Microsoft con funciones diferentes.

Performance Max es un tipo de campaña que utiliza inteligencia artificial para optimizar anuncios en distintos formatos y espacios de la red de Microsoft. Las pautas de comunicación buscan orientar los textos que genera ese sistema.

AI Max, en cambio, es un conjunto de funciones que se activa en campañas de búsqueda. Según la explicación oficial de Microsoft, combina la ampliación de coincidencias con búsquedas, la personalización de textos y la selección de páginas de destino.

Microsoft ya ofrecía controles para excluir términos concretos de los recursos generados con IA. Las nuevas instrucciones agregan una capa más amplia: permiten expresar criterios que no se resuelven necesariamente con una lista de palabras prohibidas.

La disponibilidad anunciada corresponde a un piloto abierto. Microsoft no detalló en esa comunicación una fecha de disponibilidad general ni condiciones específicas para cada mercado.

Las instrucciones no reemplazan la revisión

Una pauta de marca puede ayudar a orientar la generación, pero no constituye una garantía de que todas las variantes resultantes sean precisas o apropiadas. Una frase sobre precios, cobertura, disponibilidad o beneficios todavía necesita contrastarse con la oferta vigente y la página de destino.

La diferencia es especialmente relevante cuando una afirmación resulta aceptable en un contexto y problemática en otro. Una promoción puede estar disponible para ciertos productos, por ejemplo, sin aplicarse a todo el catálogo. Una instrucción general sobre el tono comercial no alcanza, por sí sola, para validar cada condición.

La necesidad de supervisión aparece también en otras plataformas. En Titular analizamos cómo auditar la relación entre búsquedas, anuncios y páginas de destino en AI Max de Google Ads, un producto distinto que también automatiza decisiones sobre el mensaje publicitario.

Para los equipos de marketing, la novedad de Microsoft abre la posibilidad de convertir parte de las reglas editoriales de una marca en instrucciones previas a la generación. El trabajo posterior sigue siendo comprobar cómo esas reglas se traducen en anuncios concretos: ahí es donde una preferencia de tono se encuentra con los detalles reales de cada producto y cada campaña.